Iraq, battle for Mosul. Enero 2017.

Francotirador kurdo de la 15ª división del ejército iraquí dispara contra objetivo ISIS en el frente de la ciudad Ganus, a unos 700m del territorio yihadista.

El equipo médico de Bartella intenta estabilizar a un herido de mortero, procedente de Mosul, durante el trayecto en ambulancia al West Emergency Hospital.

Ceremonia en el cementerio de Lalish. Las mujeres yazidíes lloran a sus muertos y muestran su dolor por los familiares que siguen en manos del Estado Islámico.

Sea Haso es una yazidí que fue liberada tras pasar 3 años secuestrada por el Estado Islámico junto a sus 8 hijos. Su marido fue asesinado y 3 de sus hijos continúan cautivos en Raqqa, Siria. Consiguió volver hace un mes con 5 de ellos, hoy vive en el campo de refugiados de Essian, Duhok.

La ciudad de Al Qayyara fue liberada del Estado Islámico el pasado mes de agosto. Durante la retirada los yihadistas incendiaron y sembraron de minas sus pozos de petróleo. Desde entonces el cuerpo de bomberos iraquí trabaja sin descanso para sofocar las llamas.

Soldado de la Golden Division recarga su dushka a bordo de un humvee durante la batalla producida hoy en el barrio de Al Muthana, situado al oeste de la ciudad de Mosul, a 500 metros del río Tigris. Segunda ofensiva contra el Estado Islámico.

Nura tiene 6 años, fue alcanzada por un mortero del Estado Islámico en la ciudad de Al Qayara hace ya 3 meses. Continúa en el hospital de emergencias de Erbil por una infección en su pierna izquierda. En la guerra contra el Daesh ya hay más de 20.000 civiles muertos y 50.000 heridos.

Conocidas como Golden División, las fuerzas de élite del ejército iraquí - entrenadas por los Estados Unidos - son las encargadas de combatir al Estado Islámico. Tras varios días de duros enfrentamientos en la ciudad de Mosul las tropas iraquíes consiguieron llegar por primera vez a la orilla oriental del río Tigris.

Las víctimas de la batalla entre el ejercito iraquí y el Estado Islámico en la ciudad de Mosul hace tiempo que se cuentan por miles. Casi la mitad son civiles que mueren por los enfrentamientos directos entre combatientes o tiroteados por francotiradores yihadistas cuando intentan escapar de la ciudad o salen de sus casas para conseguir comida. Pese a los avances de las tropas iraquíes todavía unas 750.000 personas continúan viviendo en zonas de la ciudad controladas por el grupo terrorista.

Cientos de personas continúan llegando cada día a los campos de refugiados iraquíes. Sin agua, sin comida, sin ropa de abrigo y hacinados en camiones. La guerra les arrebató su casa, su trabajo, su familia, su vida.

Desde que en 2014 el Estado Islámico instaurara el califato en territorio iraquí, miles de yazidíes han sido torturados y asesinados mientras las mujeres eran utilizadas como esclavas sexuales y obligadas a convertirse al Islam. Pese a sufrir todas estas aberraciones por parte de los terroristas, muchos yizadíes eran repudiados al volver a sus ciudades de origen tras conseguir escapar, por eso, su líder espiritual, conocido como Baba Sheij, redactó un comunicado en el que exculpaba a las víctimas y ordenaba que fuesen aceptados de nuevo en la comunidad y tratados como yazidíes puros.

El ejército Iraquí ha conseguido hoy recuperar por completo la zona este de Mosul, lo que supone un gran avance para recuperar el bastión yihadista. El Estado Islámico sigue controlando la parte oeste de la ciudad aunque los bombardeos aéreos de los últimos días han debilitado gravemente al grupo terrorista, permitiendo así el avance de las tropas regulares. En la imagen, cubierto por una manta, el cadáver abandonado de un miembro del Daesh se consume en las calles del barrio liberado de Al Muthana.

En shock, con la mirada perdida y la mandíbula desencajada, así llega tras ser herido en combate a uno de los hospitales de batalla improvisados en cualquier casa de la ciudad de Mosul. Conseguir estabilizarlo es la prioridad, más tarde vendrá el proceso de identificación ya que pese a todo lo sufrido bajo el mandato de los terroristas, estos médicos aseguran no diferenciar a buenos de malos, lo primero es la vida.

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